Sep 20

Felipe

 

14

Por: José Alberto Zayas Pérez

Felipe, hace unos pocos años que no está físicamente con nosotros, empezó como un técnico empírico en el ordenamiento de los territorios. Uno de los profesionales, no hace falta título para serlo, más creativo que he conocido, un cubano típico cuentero, fiestero…Con él, recorrí la montaña de la Sierra Maestra para ubicar viviendas a los campesinos, a veces encima de los camiones de leñadores, que solían parar, en cada tienda, para mojar sus resecas gargantas, tal vez era la única manera de pasar por aquellos caminos del “Infierno” que nos llevaban a inaccesibles parajes de la montaña cubana.

Recuerdo una vez, que después de trabajar durante varias semanas en la presentación de un trabajo técnico, sobre el desarrollo de la provincia, en un intercambio previo al mitin, un dirigente de amplios conocimientos sobre el tema, expresó una variante de desarrollo que de forma inexplicable, el equipo de especialistas, no había considerado y lo terrible de todo fue que era mejor que la que nosotros traíamos.

Cundió el pánico en los bisoños profesionales. Sólo Felipe estaba calmado y con su habitual sonrisa, dijo, déjeme ese problemita a mí. Al comenzar la reunión, y durante una interminable hora, Felipe improvisaba una explicación técnica detallada, de la propuesta no tenida en cuenta, hablaba con cifras. Se apoyaba en los planos hechos con otro propósito…al final la felicitación efusiva de las autoridades locales por el “destacado estudio realizado”.

Nosotros sabíamos que no era una ¨cantinflada¨ sólo sólidos conocimientos acumulados permitían hacer el milagro en la creación técnica. Luego, los comentarios sobre Felipe comenzaban a crecer cada día, otros hablaban como cogió la palabra, en un evento Internacional en Santiago de Cuba e improvisó un discurso que debía realizar una destacada figura pública que se había retrasado por problemas de transporte, empezamos a descubrir que nuestro amigo ya no nos pertenecía, se había convertido en todo una leyenda…así eran muchos de estos personajes, formados en el fragor del trabajo, sin muchas cosas materiales, pero con una ganas tremendas de hacer su labor, por puro amor a nuestra sacrificada y benévola profesión.

DSC06246

Share

Deja un comentario

Your email address will not be published.

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE