Sep 28

Gabriel, el Geógrafo de la Cañada del Aguacate.

7Por: José  Alberto Zayas Pérez

Gabriel no está enfermo, aún le falta dos años para tener edad de retiro, pero me preocupa que otros muchos colegas de trabajo se acogieron a la jubilación sin recibir un verdadero reconocimiento público por tantos años de sacrificada labor, entonces por qué esperar un momento adecuado para hacerlo y no aprovechar hoy, ahora,  para expresarle lo mucho que el colectivo de labor le agradece en el plano profesional y humano, como decía José Martí,  Honrar, honra.

Nuestro amigo es un personaje singular, suele  expresar su enojo cuando pronuncian incorrectamente  su nombre y lo llaman Grabriel, se queja por el equívoco y afirma  que él pago 35.00 pesos para subsanar el error cometido por un descuido  involuntario en el registro civil de su pueblo sobre el nombre escogido por su madre doña Meca en honor al Arcángel Gabriel.

Quesada Reyes es nuestro colega de labor desde hace cerca de 30 años en la Dirección Provincial de Planificación Física de Granma, no está entre las personas más notables de la ciudad, pero para nosotros lo es por muchas pequeñas, pero no por eso menos importantes, razones.

Nació en un humilde hogar, tercero de 11 hermanos, en un pequeño asentamiento rural de la provincia  cubana de Granma que tiene en la actividad agropecuaria su principal sustento económico, conocido como la Cañada del Aguacate.

DSCN0106El lugar del nacimiento, para el colectivo es motivo de chanza por las constantes referencias que hace Gabriel a su lugar de origen de donde parece provenir una fuente inagotable de refranes y peculiaridades propias del lenguaje que hace pensar en una especie de endemismo idiomático, si eso fuera posible.

A sus desconcertantes frases sus colegas de labor le llamamos Gabrieladas. A sí, cuando un estudio  técnico se le atrasa a un compañero de labor, él recomienda darle a comer huevo de hormiga, al infortunado cachazudo.

A la pregunta de sus amigos que por qué no cambia su deteriorado y viejo carné de identidad, tipo librito, por uno nuevo de una sola cubierta, expresa que no, porque a diferencia de los otros, el de él, es tipo pasaporte, ¿pensará viajar?

Si descubre una actitud vacilante en su contraparte sentencia de forma prejuiciosa,a modo de chanza, que esa persona debió comer mucha lechuga y por eso él lo ve pestañando lento.
A la indagación de sus colegas de por qué no se compra un reloj, sorprende a todos con su desconcertante respuesta, ¨…no porque eso sería alquilar el tiempo¨.
Cuando el jefe del área lo agobia con muchas tareas se defiende con aquello que el perro tiene cuatro pata y coge por un solo camino…

Por eso cuando el hombre de campo decidió irse a  la ciudad no se marchó sólo, lo acompañó todo el acervo  cultural heredado capaz de sorprendernos con  sólidos conocimientos en algunas temáticas ambientales y desdoblarse para mostrar una candidez  asombrosa en temas más mundanos.

Después de pasar el servicio militar como mecánico de aviación empezó a trabajar en el llamado Puesto de Mando del Yarey en  la antigua provincia de Oriente, caracterizado por su centralidad geográfica.

Desde su modesto puesto de administrador de la bomba de gasolina del lugar estaba lejos de imaginarse que a sólo unos cientos de metros de distancia otros bisoños y futuros colegas de labor iniciaban su vida laboral, nombres anónimos para muchos, pero de alta significación para la familia de planificadores físicos daban sus primeros pasos, Juventino Fernández, Felipe Milanés, Magdalena Verdecía, Jorge Soto, Dilson Soler…y tantos otros.

En el abigarrado conglomerado del ya fenecido  Puesto de Mando se conjugaba la actividad política,  administrativa, técnica  y otras, se formaron muchos de los especialistas que nutrieron las nacientes formaciones de planificadores físicos en las antiguas regiones que existían y que tenía como centro rector  la capital del este cubano, la ciudad de Santiago de Cuba, estatus que estuvo hasta la aplicación de la División Política Administrativa de 1976 que permitió el nacimiento de nuevas provincias y con ellas, las Direcciones Provinciales de  Planificación Física en esos territorios.

Siguiendo con nuestra historia, el barbero del Puesto de Mando le cambia el nombre de Gabriel por Machaquito por su parecido con un personaje de la época. Así que con su nuevo apodo, el apoyo de su jefe inmediato y su  interés de estudiar marcha a la ciudad de La Habana y comienza a trabajar en un centro laboral, que a mí se me antoja que Gabriel lo pronuncia en cámara lenta enfatizando las palabras mágicas, Consejo de Estado, y después pone  un poco de más de velocidad en su léxico al  refiere a su oficio específico, almacenero de  la institución.

Debo confesar que al descubrir la historia de mi amigo no dejo de pensar  en la letra de una conocida canción…Y las causas lo fueron cercando/Cotidianas, invisibles/Y el azar se le iba enredando/ ¡Poderoso, invencible.

DSCN0389Y así en esos juegos del azar el guajiro de la Cañada del Aguacate matriculó en la Universidad de La Habana la carrera de Licenciatura en Geografía. Ya graduado y en busca de trabajo  decide viajar al extremo oriental del país a uno de los escenarios naturales más bellos del país, Baracoa, pero otra vez la casualidad interviene y una oferta de plaza lo detiene desde hace tres décadas en la ciudad de Bayamo.

Gabriel tiene una vida muy activa en las diferentes sociedades civiles de los profesionales cubanos a veces lo vemos participar en eventos técnicos y actividades festivas de la sociedad de Economistas, otra veces es la  sociedad de Ingenieros y Arquitectos o en Geociencia y pronto lo hará en la sociedad cubana de Geografía, ante las protestas de sus colegas de profesión él sólo aduce que es Máster en Ingeniería ambiental, tiene un diplomado de Ingeniería en Mina, es Geógrafo Económico y se queja que no se ha encontrar la sociedad que agrupa a los mecánicos de aviación a la que considera que puede integrarse por derecho propio.

Desde entonces Gabriel realiza múltiples tareas como geógrafo, pero hay una que parece quijotesca, una verdadera batalla contra Molinos de Vientos en los ya casi 30 años de duro bregar en el estudio de los nombres geográficos, así que para sus colegas de faena los nombres geográficos son como el famoso cuento de los fenicios que debe aparecer una y otra vez en estudios técnicos, fórum, conferencias, conversación informal…para recibir, tal vez, risas, incomprensiones, indiferencia, a veces como único pago por  tanto esfuerzo.

No siempre convence la aseveración de mi amigo que una importante batalla pudo perderse por el error de un nombre de un lugar en un plano cartográfico o no se da el justo reconocimiento al denodado esfuerzo investigativo que es necesario realizar por equipos multidisciplinarios para conocer el origen de los  nombres de los cientos de lugares habitados de una región, o de los miles de accidentes geográficos existente en el espacio natural en que habitamos. Ante el escepticismo, el trabajo constante y anónimo.

En estos días lo veo feliz, sube y baja escalera, pregunta aquí, indaga allá, trabajo tiene en demasía,   se prepara la edición de un libro sobre los nombres geográficos en que él es coautor junto a un grupo importante de especialistas, estoy seguro que será consulta obligada sobre cualquiera estudio serio en que se aborden los más diversos temas del panorama cubano.

Por ahora Gabriel sonríe, sin apenas sentir el peso de 30 años de trabajo ignoto y ya, sin una brizna  oscura en su corazón, como buen hombre llano, parece parafrasear al Quijote y lanzar una expresión de alegría, ¡Cabalgamos Sancho! En hora buena amigo.

 

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7 comentarios

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    • elena on 28 septiembre, 2016 at 8:10 pm
    • Responder

    Merecido reconocimiento a mi compañero y amigo de tantos años de trabajo, el Geógrafo de la Cañada del Aguacate.

    • Maria Lucia on 29 septiembre, 2016 at 2:26 am
    • Responder

    Foi um prazer conhecer o geógrafo Gabriel e o seu cuidadoso trabalho de descobrir a origem dos nomes dos lugares e dos acidentes geográficos da região. Um trabalho muito importante para a preservação da memória das gentes e dos lugares. Seu texto, Jose Zayas, honra e homenageia esse genial geógrafo Cubano e o seu labor dedicado e paciente. Um abraço para você e outro para o Gabriel, desde Brasil.

      • jalberto on 29 septiembre, 2016 at 2:55 pm
      • Responder

      Gracias Elena y Maria Lucia, por sus palabras sobre Grabriel, a veces se puede dar tanto con muy poco. El ajetreo de la labor diaria nos hace olvidar el compromiso ineludible que tenemos con las personas que nos rodean y realmente no existe un momento adecuado para reconocer los méritos del prójimo, es ahora el momento. Una frase bíblica lo resume mejor, no sólo de pan vivirá el hombre…las personas pueden hacer grandes cosas si aprecian que los demás reconocen su esfuerzo y yo espero que esta frase, vista en algún lugar de las redes, se materialice en mi colega de labor…¨Cuando uno sacude el cajón de los recuerdos, son los recuerdos los que terminan sacudiéndolo a uno¨.

      1. Al leer los comentários e incluso mirar el mio me doy cuenta somos analfabetos em medio ambiente, pues cuando lo defendemos,lo hacemos es a media tinta,con temor ,y eso es lo que hace que seamos complices de la muerte de muchas especies, del deterioro de la flora y la fauna, de esos maravillosos ríos que um día fueron incluso navegables y hoy los atravemos de um salto, es risible que la sociedade mas justa del mundo ,donde la educación es gratuita y universal, sea una de las mas incultas em cuanto a defensa del medio ambiente, pero es preciso cambiar esta situación,hablo en nombre, claro com mis palabras de alguien que admiro con todas las fuerzas de mi corazón ,fiel y ferviente defensor del medio ambiente, ese que me enseñó amar la naturaleza, aunque ella, en ocaciones, sea destructiva, mi hermano y estudioso Gabriel Quesada Reyes,estudioso com postgrados em Medio Ambiente.
        ESO LO DIJE EN EL PERIODICO granma en el 2014 y hoy se hace justicia!!

    • gabriel on 29 septiembre, 2016 at 7:19 pm
    • Responder

    María Lucia
    Gracias María Lucía por tan halagador comentario. Estudiar los nombres geográficos es interesante, cada nombre encierra una importante historia que puede ser un suceso del medio natural, social o/u espacio económico. Su estudio permite saber las motivaciones que dieron origen a un nombre determinado. Aparte de ser licenciado en Geografía, soy además Máster en Ingeniería Ambiental, condición esta que me permite realizar estudios en materia medioambientales del ordenamiento territorial y urbanístico, aplicando de forma directa el conocimiento sobre la Toponimia.
    Me alegra saber que en Brasil tengamos personas que también se interesen por esta materia tan importante. Brasil es un país muy inmenso y también tiene belleza en la motivación de sus nombres muy ligado a su historia.

    • Isael Quesada Reyes on 12 octubre, 2016 at 8:27 pm
    • Responder

    Hermano te felicito veo no sólo mi trabajo llegó a Brasil el tuyo ya está siendo reconocido como profesional capaz los estudiosos de la geografía cubana tendrán que reconocer tu lucha incansable por mantener los nombres, y tu lucha constante por entregar un mundo sin contaminación a nuestros hijos ! Se hizo justicia con este reconocimiento! ! Ya veo triunfante te empinas entre las malesas que supiste sortear para que hoy estés en una bibliografía para consultar ! Nuestra octogenaria madre estaa muy orgullosa de ti ! Y tus hermanos estamos celebrando ya tus triunfos desde Brasi !

  1. Isael, es cierto lo que dices de Gabriel, es un personaje popular en su ámbito laboral, persona sencilla y estudioso de su profesión.

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