«

»

May 25

Sin Fechas por Celebrar en el Calendario

Por José Alberto Zayas Pérez

Vi con asombro un programa de la televisión, donde se le realizó una entrevista a una conocida periodista, ya jubilada. Ella   expresaba de forma emotiva su frustración por el aparente olvido  de la directiva de su entidad. Siento el impacto de sus palabras por los hechos narrados viniendo de alguien que es recordada  por su profesionalidad  y que marcó, por décadas, la vida de generaciones de cubanos amantes del deporte.

Pensándolo bien no es tan insólito escuchar ese  relato, lamentablemente se acerca más a la cotidianidad que conocemos.  Llegado el momento de la jubilación, se desvanece  poco a poco los vínculos con el centro laboral que lo acogió, tal vez, relegado el jubilado por los principales actores donde ejerció, por suerte existen  honrosas excepciones.

Quizás, si el arrepentimiento por  tanto esfuerzo  tocara a la puerta del retirado, creo suponer que no sería el noble trabajo la causa de tal  sentimiento,   sino el error humano que olvido atender, ahora en la blandura de la vejez, al que tanto aporto, aún  a costa de contraer deudas con la familia en días de asueto en que el deber lo mantenía en su puesto de trabajo o vivir la sensación de pérdida en  fechas importantes  en la vida de sus hijos por cumplir obligaciones impostergables en el ejercicio del desempeño de su labor.

Es obvio que  los nuevos retos que impone  la vida diaria muchas veces impiden al colectivo hacer un alto para pensar, lo cual no lo exime de culpa,  solo queda  la reflexión mesurada y las acciones reparadoras a discutir  en los consejos de dirección, las sesiones sindicales o el colectivo de trabajadores que lo acogió, a fin de subsanar el  penoso desliz cometido, si este fuera el caso, dentro del espíritu solidario que caracteriza a  nuestro pueblo.

Los jubilados forman parte de esa memoria institucional, como lo son todos, en especial aquellos que ya rondan la edad de retiro, y sentimos que muchas veces falta el acto  público, el reconocimiento a tiempo, de expresarle  cuanto, ellas o ellos,  significan para el colectivo. Es una situación con que tendremos que lidiar, que será, aunque pensemos que falta mucho tiempo, nuestra propia realidad, en poco o muchos años.

Así que yo, que no soy periodista, aunque intento ser un comunicador social, busco la forma de agradecer a mis colegas de labor, en el micro mundo de mi espacio laboral, el reconocimiento que sentimos por aquellas personas que entregaron o entregan sus vidas a  la labor diaria.

Justamente por eso, me veo ahora, luchando con la  sintaxis, elaborando artículos para leer en el matutino del centro, o tal vez para poner en la revista de la entidad o mejor aún, en la plataforma digital donde divulgo nuestro trabajo; que es la forma  que encuentro para decirles,  gracias a mis colegas de labor, por eso establezco mi estrategia impregnado de la lógica de un refrán chino, ¨un camino de mil pasos comienza en un solo paso¨ y decidí emprender la senda escribiendo  sobre el  geógrafo  Gabriel, un veterano y compañero de labor de muchos años.

¨Gabriel no está enfermo, aún le falta dos años para tener edad de retiro, pero me preocupa que otros muchos colegas de trabajo se acogieron a la jubilación sin recibir un verdadero reconocimiento público por tantos años de sacrificada labor, entonces por qué esperar un momento adecuado para hacerlo y no aprovechar hoy, ahora,  para expresarle lo mucho que el colectivo le agradece en el plano profesional y humano, como decía José Martí,  ¨Honrar, honra¨.

Nació en un humilde hogar, tercero de 11 hermanos, en un pequeño asentamiento rural del municipio de Jiguaní en la provincia  cubana de Granma, conocido como la Cañada del Aguacate. El lugar de nacimiento, para el colectivo es motivo de chanza por las constantes referencias que hace Gabriel a su lugar de origen de donde parece provenir una fuente inagotable de refranes y peculiaridades propias del lenguaje que hace pensar en una especie de endemismo idiomático, si eso fuera posible…¨

El argumento fluye en plena lucha con las palabras, lo importante es comenzar ya, la forma de la deferencia con los suyos está en sus manos, por mi parte escribo sin formalismo, no importa que no haya fecha importante por celebrar en el calendario.

Foto del autor.

Share

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>