Con el traje prestado

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La inmediatez en la noticia es uno de sus pilares básico de la información, aunque las obligaciones diarias y la necesidad de dejar reposar las emociones propia de alguien que está alejado profesionalmente de este importante oficio de comunicador social, a veces aconseja realizar una muy prolongada pausa.
Como antiguo colaborador técnico, en la República de Namibia, otras eran mis obligaciones, que yo traté de simultanear, en mis ratos de ocios, publicando variados fotorreportajes en el Blog, Espacio Físico & Construido, que hablaba de la vida de un grupo de profesionales de la construcción y el planeamiento físico, en que se abordan diversos temas de interés para el colectivo.

La necesidad de dejar recogida las vivencias de la visita oficial a Namibia de una importante comitiva y la ausencia de un profesional de la noticia  determinaron, tal vez, una inesperada llamada telefónica del embajador, en aquel momento, de Cuba en Namibia, Carlos Manuel Rojas Lago, periodista por cierto, con la solicitud que me integrara a la delegación para dejar plasmado, como fotógrafo, las incidencias del encuentro.
Con lo cual me sentí estimulado y comprometido. Así que, como quien se va a la guerra, revisé mis armas, una cámara Nikon, con dos cargadores de baterías que a mí me parecía algo muy especial, hasta que vi, con embarazo, las ¨herramientas con que contaban mis colegas de la prensa¨.
En el plano personal lo más importante de la visita fue contactar el cariño y el amor por Cuba, expresado por muchos de las principales autoridades y personas sencillas del pueblo.
Creemos conocer este sentimiento, aunque nunca imaginé su verdadero alcance, hasta que oí con orgullo el énfasis puesto en cada frase expresada, llena de agradecimiento y apoyo a nuestro pueblo, constatar los cálidos apretones de manos de los dirigentes nativos o reparar, para poner un ejemplo, en una trabajadora que se acercó de forma muy efusiva a la delegación para decir que ella era “cubana”, una de las tantos niños namibianos que fueron a estudiar por muchos años a Cuba.
Algunos de ellos habían quedado huérfano cuando la guerra, aprendiendo primero el Español que el Inglés, idioma oficial de comunicación, porque venían con sus lenguas nativas.
Son cientos de namibianos que recibieron la solidaridad y el calor de nuestro pueblo. Ellos hablan de su inmenso amor por mi tierra.
En el plano humano este “traje” prestado que me pusieron de fotorreportero significaba un reto, porque sólo tenía unas pocas horas para conocer los gajes del oficio.
Recuerdo que la visita empezó para mí con mi primer traspié, como fotógrafo, cuando el carro en que me transportaba no entró al área de protocolo y resultaba una tarea extremadamente difícil penetrar a la pista del aeropuerto Internacional de Windhoek, “Hosea Kutako”, por cualquier otra vía.
Largos minutos de insistente conversación con funcionarios locales donde, tal vez, la ansiedad de mis ojos fueron más convincentes en persuadirlos de abrirme la puerta, para comprobar apesadumbrado que ya la guardia de honor se preparaba para su retiro después de cumplida la ceremonia de bienvenida en la pista del aeropuerto.
Ya con la experiencia adquirida estaba con anticipación en el lugar del primer encuentro, un salón de espera de la Oficina del Primer Ministro el Dr. Hage Geingobdel hoy Presidente de ese país hermano.
El compañero Fakri, funcionario de la embajada, me das las primeras instrucciones”…debes permanecer con la prensa y cuando aparezca la comitiva, ya sabes, a correr y posicionarte”.
Lo de correr se hizo cotidiano, en todos los recorridos iba en el último carro de la comitiva, junto con el médico, y debía llegar primero para dejar plasmado el saludo habitual de bienvenida que se producía en cada lugar.
Por suerte para mi disponía de las eficientes notas de prensa que diariamente realizaba la embajada cubana, lo que me permitió realizar las precisiones necesarias del fraternal encuentro, acompañándolo con muchas imágenes tomadas, en esos cuatros días de trabajo, en que brilló la solidaridad y la hermandad entre pueblos hermanos.

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¡Nuevo Bayamo, el mejor lugar para vivir en Bayamo!

VistaGeneral2 - copiaUn aniversario más de la Unión Nacional de Ingenieros y Arquitectos de la Construcción de Cuba, fue motivo para el reencuentro entre correligionarios de trabajo, invitados y colegas de la prensa.
Es inevitable que afluyan los recuerdos y los temas vinculados a este sector laboral, sus espacios urbanos y algunos de sus barrios más emblemáticos que estimula la charla informal en medio del convite.
Comenté con los periodistas Roxana Rodríguez de Radio Bayamo y Orlando Frombellida del periódico La Demajagua algunas de las singularidades de un sitio, Nuevo Bayamo, que tengo la percepción que aún está por descubrir incluso para los originarios pobladores de la capital provincial de Granma.
El reparto Nuevo Bayamo que yo prefiero nombrar barrio, aunque tradicionalmente se usan como sinónimo, tal vez, el primer concepto está asociado a la acción y efecto de repartir, en este caso, lotes para la edificación de inmuebles, mientras que barrio encierra una significación mayor al referirse a una comunidad urbana de gran coherencia físico-social en las cuales está contenida una memoria histórica portadora de una identidad cultural.
Esta relación con el barrio nació en medio del fragor de dotar a sus autoridades locales de algunos elementos conceptuales y procedimiento de trabajo sobre la calidad de la imagen urbana.
En el plano personal representó la oportunidad de superarme profesionalmente con la conclusión de una maestría vinculado con el tema de la imagen urbana sobre el sitio de referencia.
El motivo de su selección inicial del barrio fue por razones prácticas, como su cercanía a mi hogar que me permitía visitarlo casi diariamente, la pequeña área que ocupa el lugar, de sólo 16 ha, que facilitaba profundizar en el estudio del emplazamiento y la conciencia que me enfrascaba en el análisis de un espacio especial que valía el esfuerzo revelar para especialistas y la población en general.

Recuerdo vívidamente como a principio de la década del 2000 me desempeñaba como directivo de un organismo especializado en el ordenamiento físico del territorio y su espacio urbano y fui citado para un despacho con el recién nombrado Secretario del Partido de la provincia Granma, compañero Lázaro Expósito Canto.
La discreta oficina, respira un nuevo aire, no había lujo, pero se percibía un ambiente de trabajo que invitaba a la acción. Pasé a un pequeño local, una espera de unos minutos y lo veo entrar, un breve saludo y toca directamente el tema que lo ocupa en esos días y sin preámbulo empieza hablar, me describe una provincia distinta a la que yo conocía, trataba de seguir su visión, me platica de lo mucho que había que hacer para mejorar la imagen de las ciudades y pueblos, para beneficio material y espiritual de sus habitantes.
Cuando se aseguró que había entendido bien la idea, solicitó que nuestra institución asumiera la asesoría técnica de este proyecto, debía presentar a las autoridades locales una guía urbanística que sirviera de pauta para evaluar semanalmente la imagen urbana del territorio que permitiera identificar las deficiencias que facilitara efectuar las medidas correctivas para lograr el cambio deseado e hiciera nuevas propuestas sobre la calidad del espacio urbano.
A la pregunta, para cuándo debe estar el documento terminado, su lacónica respuesta, tan cubana, para ayer.
Así que repasé las notas de clase de la universidad, leí algunos libros de autores clásicos que habían tratado sobre la imagen urbana, consulté a colegas de trabajo y en unos pocos días después salió la guía urbanística que se aplicó de inmediato.
El esfuerzo de muchas personas permitió transformar el espacio edificado, venciendo una montaña de dificultades y haciendo posible lo que parecía imposible. El resultado, la autoestima de los granmenses pareció elevarse como nunca.

Efectuada esta pequeña digresión continuamos con nuestra historia del sitio. A pesar de su pequeño tamaño, el barrio Nuevo Bayamo parece reunir una serie de singularidades que le imprime una marca exclusiva más allá de nuestro propio ámbito local.
No creo que muchas personas estén al corriente del motivo de su extraña forma en abanico que le confieren valores urbanísticos en que yo me permito hacer mi propia hipótesis sobre su génesis.

Su rotonda, que jerarquiza el lugar, tiene el raro mérito en el país de canalizar un tráfico vehicular fantasma o apenas simbólico de acuerdo a los parámetros técnicos con se construyen estos cruces vehiculares, en medio de la bucólica tranquilidad del barrio.

La hermosa escultura de José Martí, del destacado escultor cubano José Delarra, que se yergue en medio de la glorieta vial para recordar las palabras de José Martí sobre la villa rebelde y noble¨…Yo tengo de Bayamo el alma intrépida y natural”.

El simbolismo que adquiere su escultura al poner al Maestro mirando al sur donde se visualiza en el horizonte el imponente el macizo montañoso de la Sierra Maestra, tal vez, para recordar los versos de José Martí ¨…El arroyo de la Sierra me complace más que el mar¨.

Sin duda uno de los elementos más importantes de la zona residencial es el valor arquitectónico de muchos de sus inmuebles de estilo racionalista que reflejaba la época en que se estaba gestando su nacimiento, a finales de la primera mitad del siglo pasado.

La burguesía bayamesa se enfrascaba en una especie de mimetismo espacial y constructivo, quizás deseosa de parafrasear a grito el slogan del momento para el Vedado… ¡Nuevo Bayamo, el mejor lugar para vivir en Bayamo!

El arbolado del sitio viene a corroborar esta afirmación con la siembra en estrechos parterres, que ignoraban las agresivas raíces superficiales, del ficus benjamina, conocido vulgarmente como laurel, uno de los símbolos emblemáticos del Vedado, del que quedan, tal vez, no más de dos de sus representantes como testigos ciegos de una época pasada.

DSC07548Quizás resulte más curioso aún descubrir pequeños hitos o monumentos de forma piramidal trunca como señalética del nombre de calles, ya borrados por el tiempo, ignorado por sus pobladores poco acostumbrados a esa forma de identificación de su entramado vial, como recuerdo de la extrapolación de códigos claves del reparto insignia, ubicado en la capital del país.

Los valores socio-culturales del barrio están vigentes de muchas formas que tiene su expresión más acabada en el alto sentido de identidad que establecen sus pobladores con su entorno.
Recuerdo un suceso jocoso, que me contaron después los propios vecinos, como se movilizó el barrio para alertar a sus moradores de un extraño personaje que visitaba el lugar de día y de noche con una cámara al hombro tomando misteriosas fotos sobre sus inmuebles.

Ellos fueron inapreciable colaboradores como portadores de la memoria histórica del lugar. Mucho ayudó a la comprensión del emplazamiento el libro de Urania Ramírez Arias que enfatiza en la vida de los primeros habitantes del sitio.
El vecino del lugar Manuel Hernández Rodríguez brindó una valiosa información oral y gráfica sobre el emplazamiento.

Recuerdo que al finalizar la visita a su hogar me sorprendió favorablemente al mostrarme el primer número de un boletín mensual de seis páginas, de junio de 1955, ¨Noticias de Nuevo Bayamo¨, donde uno vuelve a sentir el fluir de la vida de sus primeros habitantes, sin duda un valioso documento para la historia del lugar y tal vez un ejemplar divulgativo poco frecuente para una zona residencial en el país.

Mi intento de elaborar una hipótesis sobre la forma en abanico del barrio me llevó a la casa de la viuda de uno de los protagonistas en el surgimiento del sitio, me confiesa que mi llegada fue providencial porque con dolor estaba a punto de deshacerse de las fotos aéreas originales del lugar donde es posible apreciar el proceso de urbanización, con su infraestructura técnica y las primeras viviendas construidas, en que es fácil observar con gran nitidez toda la morfología del emplazamiento.
Es evidente que sobre el sitio se ha acumulado un número importante de estudios realizados que van desde la historia del barrio vista por sus pobladores, estudios vinculados a inmuebles importantes, análisis del movimiento racionalista y las regulaciones urbanas del lugar; así como lineamientos urbanísticos para la calidad de la imagen y muchos otras publicaciones.
Contar con estas investigaciones permitirá crear las condiciones técnicas para sugerir a Patrimonio la valoración del lugar. De ser favorable, sería posible confeccionar el expediente, para ser valorado por la Comisión de Monumento, con vista a declararlo como sitio urbano de significación, atendiendo al sistema de valores que están presentes en el barrio.

Lo cual facilitaría la atención diferenciada, por parte de los especialistas y las autoridades locales, que contribuya a detener el deterioro del espacio edificado, con la consiguiente pérdida de valores, que está ocurriendo de forma creciente en el sitio actualmente.
El reconocimiento de los valores del barrio hará posible que las nuevas generaciones se impregnen del espíritu de sus habitantes y de la belleza de su espacio natural y construido para volver a vivir el sueño de tener un Nuevo Bayamo, como el mejor lugar para vivir en la capital provincial.

(Texto e imagen gráfica José Alberto Zayas Pérez)

 

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Nuevo Bayamo, ¿Sitio Urbano de Significación?

VistaGeneral2 - copiaEl presente estudio tiene como propósito conocer las características generales del barrio Nuevo Bayamo que propicien futuras intervenciones para mejorar las condiciones de vida y el sentido de pertenencia al lugar a través de la comprensión de los significados urbanos que le dan identidad al emplazamiento.
Caracterización general
La Villa San Salvador de Bayamo fue fundada el 5 de noviembre de 1513. Ha sido escenarios de muchos de los más importantes acontecimientos de la historia de Cuba. Es la ciudad cabecera de la provincia Granma y se encuentra ubicada en el oriente cubano en su porción suroeste a más de 750 km de la capital del país.
El Barrio Nuevo Bayamo se localiza al este de Zona de Nuevo Desarrollo de la capital provincial, delimitado por el norte y este con la calle Antonio Maceo, al sur con la Carretera Central, vía Santiago de Cuba y al oeste con la avenida Granma.

Antecedentes Históricos
Surge y se desarrolla a partir de 1950 como una respuesta a las nuevas demandas de la burguesía, influenciada por los nuevos patrones de vida.
Fue precisamente en esta época donde se manifiesta el auge del Movimiento Moderno acompañado con la implementación de los patrones racionalistas, expresión que quedó plasmada en muchas de las residencias que se edificaron en el barrio. Está ubicado en una zona llana de la periferia de la ciudad en dirección sureste a menos de un kilómetro de su borde construido, en el cruce de sendas.
La cercanía con la Carretera Central, la existencia de un exclusivo “Club Deportivo Bayamo” con sus numerosas instalaciones deportivas y recreativas. El área utilizable era de 40 ha. Los lotes promedio variaban entre 300 y 600 m2.

Resulta una incógnita la forma en abanico del lugar rompiendo con el reticulado tradicional de la ciudad. Un reconocido especialista, el arquitecto Miguel Bermúdez, sostienen la versión que el lugar lo ayudó a proyectar un agrimensor de apellido Manrique que se favoreció con esa inusual forma del barrio siendo obligada su participación en la entrega de los lotes vendidos.
Resulta llamativo el nivel de profesionalidad demostrado en el diseño del sitio y el hecho de poseer conocimientos mínimos de algunos de los códigos arquitectónicos y urbanísticos que se estaban gestando en esa época.

La forma del lugar parece estar asociada a la necesidad de lograr una expedita comunicación de la Carretera Central y su foco de atracción principal el Club Deportivo. Un curioso resultado se obtiene al proyectar los ejes radiales de las vías, al revelar que se interceptan en una zona imaginaria ubicada en el Club Deportivo, de lo que se puede deducir a criterio del autor del estudio, como verdadera razón del diseño, la necesidad de lograr una vinculación lo más directa posible de las parcelas con el nodo de animación que permitiera darle mayor valor agregado a los lotes en venta.
Destaca el diseño de vías de 6-15 metros en los ejes periférico al sitio y de 6 metros en las zonas interiores, con área de circulación compuesta por acera y parterre, jardín, portal y pasillos laterales. Resulta llamativo que el arbolado que se fomentara en el lugar fuera el ficus benjamina que como se conoce es el árbol característico del Vedado y en su boca calle se colocaron hitos para identificar los nombres de las sendas sin que existiera en Bayamo tradición en esa forma de identificación vial.

Entre los elementos del paisaje están los factores naturales que propician la formación de la imagen de sus ciudadanos que lo perciben y le otorgan significados.
El clima es tropical húmedo. Los vientos soplan a 11 km/h como promedio, permitiendo refrescar el ambiente aprovechando el diseño de su trama a través de sus sendas radiales que funcionan como canales de ventilación, fundamentalmente en la dirección noreste, a lo que se agrega la forma semicompacta de su espacio edificado permitiendo una ventilación cruzada.
El relieve es llano con pendiente del 0-5% que dificulta el escurrimiento superficial. Los suelos son impermeables de baja resistencia.
En la imagen del sitio destaca su vegetación, predomina la palma real en el escenario visual. .
En el reconocimiento del paisaje del barrio depende de los estímulos sensoriales que la población recibe. La ausencia de olores desagradables en el sitio está dado por la carencia de actividades productivas contaminantes, la existencia de recogida sistemática de basura, a lo que se agrega un adecuado distanciamiento de la vivienda a la calle y un arbolado adecuado en jardines y parterre que hace identificable los olores naturales de la vegetación del lugar.

Predominio del color verde que contribuye a absorber cierto niveles de iluminación y por tanto a disminuir el albedo en los horarios de mayor radiación solar.
En el análisis relaciones funcionales existe punto de conflicto en la Intersección de la calle Antonio Maceo y Carretera Central.

Los ejes principales hacen función de bordes delimitando el espacio y absorbiendo los flujos vehiculares y peatonales, hacia el interior del reparto las vías funcionan como calles parques, dado el bajo nivel vehicular.
DSCN1726Los significados urbanos y la identidad del sitio.
Valores Históricos, como expresión de una época representativa de una clase social, la burguesía y el desarrollo de patrones culturales ideológicos, espaciales y arquitectónicos, con el cambio de la imagen y sus actividades con nuevos protagonistas del escenario citadino portadores de una nueva realidad en todos los órdenes de la vida social.
Valores Urbanísticos, es posible caracterizar al sitio atiendo a sus valores urbanos como una estructura semiradioconcéntrica en forma de abanico. La trama urbana se desarrolla en retícula de manzanas semicompacta de tamaño variable en cuanto a forma y tamaño: trapezoidal, rectangular, triangular.
Valores Arquitectónicos, el estilo arquitectónico predominante es el Racionalista que se caracteriza por la simplicidad formal de sus líneas, enfatizando sus ángulos rectos y las líneas vivas. Predomina la vivienda tradicional, uniplanta y biplanta, aunque existe una pequeña zona de edificios multifamiliares con diferentes tipologías constructivas.
Destaca la homogeneidad y coherencia que se logra en el sitio mediante la proporción en el puntal donde predominan dos niveles, existiendo algunos hitos constructivos que afectan la lotificación y la altura, pero realzan su imagen.

En su vías periféricas, Carretera Central, Ave. Granma, calle Antonio Maceo, disminuye el arbolado y aumenta la intensidad del tránsito, con calzadas de 6-15 metros que actúan como bordes de sutura delimitando al barrio.
Valores Ambientales, la imagen del sitio parece estar determinada por su vegetación dotando al paisaje de un carácter único y diferenciable con respecto a cualquier barrio de la ciudad. Dentro la exuberancia de su vegetación, predomina la palma real en el escenario visual, favoreciendo la direccionalidad y las visuales.
Valores socio-culturales, la inmensa mayoría de los niños y jóvenes están incorporados a las diversas modalidades de superación que ofrece el sistema educacional. Hace uso de los espacios libres e instalaciones de servicios o de recreación o simplemente la calle para la práctica de juegos activos y pasivos.
Las personas de la tercera edad, están integradas a los círculos de abuelos, donde realizan ejercicios físicos y actividades recreativas y culturales. Hay un proceso creciente de identidad barrial asumido a partir de la percepción de la existencia de valores en el sitio, incrementado por la existencia de numerosos conjuntos urbanos y artísticos de importancia y donde la población actúa como protagonista del proceso de cambio.
Como consideraciones finales se identificó la estructura de su tejido urbano, los espacios libres y edificados, las diversas zonas de funcionamiento y su articulación; así como en la comprensión de los significados urbanos que confieren identidad al lugar.

5Se recomienda sugerir a Patrimonio la valoración del barrio Nuevo Bayamo como Sitio de Significación atendiendo al sistema de valores y sus significados que están presentes en el lugar.
(Imagen gráfica y un enfoque parcial de la Tesis de Maestría: Lineamientos Urbanístico para la Calidad de la Imagen, barrio Nuevo Bayamo. Autor José Alberto Zayas Pérez)

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Gina Rey y Mario Coyula

La experiencia exitosa de Granma en la recuperación visual de su espacio construido me hizo suponer erróneamente que tenía algún conocimiento profundo sobre esta temática.
Después de más de 20 años de trabajo ininterrumpido como planificador físico, o urbanista como se suele conocer, era el momento de volver a las aulas y nada mejor que hacerlo con una maestría en Ordenamiento Territorial y Urbano.
Por cosas del destino, yo tenía como oponente de tesis a Mario Coyula Cowley, lamentablemente recientemente fallecido, con un currículo que impresionaba, desde el punto de vista humano y profesional que a mí me parece interminable por no decir aplastante en mi intento de ¨cruzar la varilla¨ docente.
Recuerdo cierto día en el aula que me saluda y me interpela curioso, -me ha dicho la profesora guía que quieres hacer tu tesis sobre la imagen urbana de un barrio de Bayamo-, le digo que sí, no le expreso que me siento confiado por los resultados logrados en mi ciudad, formando parte de un equipo multidisciplinario que había convertido el sitio en un referente nacional del momento en la recuperación del espacio visual construido.
Me mira, sonríe con picardía y me expresa, -no me vas a decir que pintar las edificaciones de algunas manzanas, arreglar los parques y plazas, mejorar la gráfica urbana o jerarquizar una calle comercial, es imagen urbana-.
Ahora sé que la pregunta era retadora, por demás, el profesor era una de las personas más calificadas para hablar de estos temas, así que sin ser mi intensión estaba queriendo bailar en casa del trompo. En aquel instante sentí, sin razón, que me estaba literalmente descalificando.
Coyula, como le decía la mayoría, era una persona que respiraba talento, impartía sus clases de forma calmada, con un metal de voz más bien bajo, escucha con atención las interrogantes y respuestas de todos sus alumnos, no parecía asombrarse con las contestas poco inteligente, establecía una relación de igual a igual, lo que daba confianza, lo que no quitaba que, de vez en vez, hiciera un comentario desconcertante, no sé si para expresar reprobación o para motivar el debate.
En aquellos días yo estaba muy preocupado con la observación del profesor y la validación de mi proyecto de tesis. Más de una semana de lectura ansiosa de sus textos, buscando una contesta y por fin descubrí en el libro de Diseño Urbano, donde Coyula es el autor principal, que al hacer un análisis de la imagen de la ciudad expresaba, ¨…además de las formas físicas existen otros factores sociales, funcionales y culturales… que influyen en la imaginibilidad de un espacio urbano¨.
Aquellos ¨factores funcionales¨ me sabían a gloria, yo sabía que estaban presentes en mucho de lo que se había hecho en Bayamo por recuperar su espacio edificado y que él acepta como válido en la recuperación de la imagen del sitio, me devuelven la tranquilidad y me hace recordar que no me podía quedarme en el afeite, so pena de oír hablar de ¨una vieja con colorete¨ como dicen con chanza la gente del pueblo a cierto barrio de La Habana, creo que injustamente.
Aprendí, que aparte de los aspectos funcionales, era necesario conocer los morfológicos o sea los vinculados a la forma de la ciudad y los significados asociados a los valores del sitio y sobre los cuales no tenía adecuadas referencias.
La suerte vino una vez más en mi ayuda al designarse a la actual Doctora en Ciencias Técnicas Gina Rey Rodríguez como mi tutora. Gina es una destaca profesional recientemente galardonada con el Premio Nacional de Arquitectura 2015 por su obra de toda la vida.
Es una mujer dulce, que ama su profesión y su labor docente. La solidaridad de Gina con sus alumnos impresiona, resulta difícil imaginar cómo encuentra tiempo para dividir su ocupado espacio laborar para atender a todos y hacer lo que hacen pocos, brindar todo la información que dispone a sus estudiantes, sea tutora o no de ellos.
Es exigente con los compromisos contraídos, pero respeta el esfuerzo y la dedicación a la tarea asumida por los maestrantes. Pienso en las deudas de gratitud que tengo con ella y nunca tuve tiempo de expresársela adecuadamente.
Recuerdo esa manera tan particular de enseñar. En las revisiones parciales, lee los textos y escuchaba con paciencia mis puntos de vistas y como si fuera un juego a mí me parecía que me brindaba un ¨pie forzado¨ donde debía profundizar y quién sabe si torcer el rumbo del análisis técnico realizado, ofrecía la información que disponía y esperaba de que supiera encontrar por mí mismo el camino lógico e innovador a la propuesta. Nunca regalaba nada al estudiante, había que esforzarse para obtener el resultado.
Recuerdo una experiencia tan diferente vivida en una universidad polaca donde pasaba un curso de postgrado de mi especialidad donde mi tutora, ante mi intento de exponer mis puntos de vistas sobre el tema, me señaló que yo estaba allí para escuchar sus instrucciones y me habló con disgusto sobre la proverbial locuacidad latina.
Había que seguir un guión previamente diseñado sobre cómo debía abordar el tema a tratar, con lo cual yo me sentía totalmente infeliz en el plano profesional.
Por el contrario Gina manejaba los hilos de la instrucción del discípulo, pero de tal manera que se hacía invisible su proceder y al final acabé disfrutando más el método de búsqueda empleado en el proceso de aprendizaje que el propio resultado final obtenido.
Sólo una sola vez la vi verdaderamente enfadada conmigo, cuando en consulta con otra destacada profesional me sugirió un camino distinto para avanzar en determinado tópico y con la inconsistencia propia del principiante se lo mencioné a Gina, se puso seria y me dijo, –Bueno Zayas, ha llegado la hora de que escoja con que tutora quieres estar- nunca más volví a cometer ese error.
En la discusión final de mi tesis no pude contar con su presencia física, compromisos docentes la mantendrían por un tiempo en Brasil, pero me instruyó en toda la preparación necesaria.
El día esperado llegó, el Doctor Coyula fue el primero en leer su oponencia, no sé porque empieza a hablar de Europa, oigo mencionar a Yugoslavia, yo en medio de la tensión me preguntaba que tendría que ver mi barrio en el Nuevo Bayamo, un pequeño espacio de sólo 16 hectáreas ubicado en el oriente cubano con la vieja Europa, pero sin tiempo para explicaciones y como un avión caza en picada aparece en mi pequeña área de estudio con la brillantez y coherencia que lo caracterizaba.
Comienza a hacer el desmontaje del trabajo en sus puntos más vulnerables en unos interminables 16 minutos, termina reconociendo su utilidad y elogiando la propuesta de gestión urbana, que según expresa, no es lo usual en estos trabajos de maestría.
Un miembro del jurado lee las consideraciones de mi tutora, ella es sumamente generosa conmigo, reconoce la utilidad e importancia del tema abordado, el esfuerzo del maestrante y como fue progresando a medida que avanza en su propuesta, yo diría mejor como me hizo avanzar y crecer.
El tribunal premia mi esfuerzo, me siento muy aliviado e inmensamente complacido. Ya en un ambiente más calmado, Coyula con su proverbial manera de ser se disculpa y con una sonrisa condescendiente parece querer aliviar mi pena.
Le expreso con sinceridad que para mí es un gran distinción tenerlo de oponente y haber podido escuchar, tal vez, sin él proponérselo, más que su oponencia, su lucida conferencia que brindó al auditorio y al tribunal sobre la imagen urbana.
Percibo con fuerza el momento vivido, que comparto con los cientos, a tal vez miles, de estudiantes universitarios, de maestrantes y aspirantes a doctores que han pasado por las manos de estos dos profesionales y pedagogos destacados de nuestro país.
De alguna manera, tal vez tarde, en acto de desagravio, encuentro esta forma de decirles, gracias, muchas gracias, sin interesarme que no se celebra fecha alguna de importancia en sus calendarios.

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Nueve Meses

DSCN1468 - copiaDespués de culminar algo más cuatro años de trabajo fuera del país disfruto de mis primeros nueve meses de estancia en compañía de familiares y amigos.
Pienso en las ideas que escribí en un artículo en el Blog bajo la magia de la distancia en una de las fugaces vacaciones a Cuba, intitulado ¨El Breve Espacio¨, donde expresaba ¨…los que están, o trabajan fuera de la Patria, que vienen con los sentidos agudizados, por la ausencia, y los recuerdos congelados del pasado… la realidad cubana no pasa inadvertida, aunque las visiones sean diversas y la manera de interpretar los hechos también…¨
Tratando de reflejar las impresiones recibidas en la cambiante, para bien, realidad cubana donde nuevos actores del panorama económico y social se sumaban al escenario citadino, en una Cuba más abierta al mundo donde el flujo de ir y venir de personas establecían nuevos paradigmas.
Presupongo que fuera de la Patria es mucho más fácil descubrir nuestras virtudes, los cubanos dotados de privilegios que no están precisamente insertados en el ADN al nacer y debo confesar que no son los derechos sociales de los compatriotas lo que más me impresionan y ya es decir bastante, son por antonomasia, sus valores, que conforman esa rara mezcla de atributos que nos identifican como cubanos, donde la solidaridad es unos de sus principales pilares.
El contexto nativo se hace multifacético para un neófito como yo que sólo pretende reflejar las impresiones recibidas aprovechando que aún se mantienen nítidas antes de ser absorbidas y tal vez borradas por la cotidianidad, por eso es el momento de compartirlas, quizás no tengan el valor de la noticia, pero puede llegar con interés aquellos amigos que el tema cubano no les es ajeno.
De tantos aspectos por abordar, además de lo dicho en el artículo pretérito, fueron dos las cuestiones que a mi parece que se hacían muy visibles, lo que no quiere decir que sean las más relevantes, en los comentarios de la gente y en mi propia percepción, son los rigores del tiempo y el desarrollo de Intenet, con sus luces y sombras.
Como era de esperar mi colocación definitiva en el medio laboral y en la cotidianidad del país fue inmediata, confieso que sólo el tiempo se me antojaba ajeno, no sé si estigmatizado por la benigna temperatura de la capital de Namibia, Windhoek, donde residía y que es favorecida por su ubicación a más de 1 700 metros de altitud o será, tal vez, los años en el calendario que parecen hacer fallar cada vez más el ¨termostato interno¨ del cuerpo.
Otros lo achacan, no sin razón, a los cambios climáticos en cierne, acompañados de fuertes lluvias o como pasa ahora, reflejada en una prolonga sequía que viene acompañada por altas temperaturas.
Pienso en el clima namibiano donde la humedad relativa es relativamente baja y la acción de traspirar no es de la más visible por eso ahora es imposible ignorar el sudor que cubre los cuerpos y nos compele a una demanda contante del vital líquido y a buscar espacios de ocio para lo cual lo mismo sirve un viaje a la playa, al río o una ducha prolongada en el hogar.
Mientras abanicos y equipos eléctricos se buscan como paliativos, con frustrantes resultados, lo cual no minimiza las cuentas por pagar en el consumo eléctrico que amenazan con desbordar la economía familiar.
Recuerdo recientemente haber leído en un diaria que el presidente Barack Omaba acababa de inscribir con fuerza el tema medio ambiental en su agenda política, uno más, con una visita al territorio de Alaska, donde recordó el posible cambio de la temperatura del planeta entre 3 y 6 grados celcio al finalizar el presente siglo y me preguntaba si ya no era hora que otros actores, de las más disímiles profesiones, se integren en la busca de soluciones concretas en su campo de actuación más allá de limitarnos a oír o leer todos los días preocupantes informes de los expertos en temas ambientales.
Sinceramente debo confesar que no hay que esperar una centuria para padecer los cambios de la temperatura por venir. Un simple vistazo al termómetro del cuarto de mi casa refleja, para mi asombro, una temperatura de 40 grados celcio a pesar de los 35 grados anunciados para la localidad, las causas, es curioso, están siendo favorecidas por nosotros mismos y para mi pesar mi noble profesión de Arquitecto tiene deudas pendientes por saldar en los temas medio ambientales desde el punto de vista de la planificación urbana, diseño de vivienda y acciones constructivas a implementar.
Por otra parte, he visto algunos amigos en las redes sociales o que seguían con asiduidad el Blog reprochándome cariñosamente mi ausencia, lo cierto es que Internet es una asignatura pendiente que recién se abre para la mayoría de los cubanos, las razones ya ustedes la conocen, las mismas que nos han obligado a sobrevivir por más de medio siglo.
Ha habido un proceso paulatino de inserción en la red de redes, ya existen en los hoteles, universidades, en muchos centros laborales, en club de computación, en salas de navegación, entre otras, pero lo que le ha dado un carácter masivo y pintoresco es su extensión a lugares públicos relevantes en las principales ciudades cubanas en espera de instalar la infraestructura necesaria para su mayor extensión a los hogares.

Como urbanista sé que el estudio los centros históricos o comerciales ha estado dentro de las prioridades de los Planes Directores o Generales, como se le suele decir, recuerdo que la mayoría de las acciones van encaminadas a fortalecer sus actividades mercantiles y recreativas y excluir aquellas que no son afines, pero nunca se nos ocurrió que la extensión de Internet a lugares públicos lograría una nueva e insólita animación en los centros urbanos.
Es curioso ver a los jóvenes y no tan jóvenes copar los más disimiles espacios para navegar con su celular, tableta, laptop…o familias enteras establecer una inusual charla con un interlocutor invisible, donde gestos, sonrisa, llanto o una frase muy cubana hace olvidar el espacio abierto donde ocurre el diálogo, sí, es hermoso, pienso que también son necesidades acumuladas que hoy empiezan a encontrar una respuesta.

Como cualquier parto nueve meses es suficiente para mí para ver nacer una nueva Cuba, igual y a la vez diferente. Cada cual, de acuerdo a su visión, léase nación o persona, hace su propio proyecto, a veces sin contar con nosotros o peor aún sin conocernos, algunos apuestan al desgaste, a los sueños no realizados, a cambios estructurales, a la ingenuidad política… lo que me recuerda haber visto en la red a algún conocido comentar preocupado, ¿los cubanos adivinan lo que hay detrás del telón?
Otros abogan por darle una oportunidad a la paz, a pesar de todo, navegar si es preciso con el mar turbulento que se nos anuncia y superarnos a nosotros mismos, fuera ya de la urna de cristal y a espacio abierto, consciente que la soberanía tiene un precio por saldar y hay que luchar por ella, créanme, no hay alternativa.

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