…Y si el profesor fuera cirujano

Se imaginan un día que llamen al profesor a su centro laboral para que se presente con inmediatez al hospital y sin previa junta médica, ni análisis de laboratorio, u otro medio digital de examen diagnóstico, entre al salón a realizar una complicada operación del corazón y cinco minutos después el paciente fallezca. Claro que nadie hará eso, esta situación es solo posible en una pesadilla del que, por suerte, se logra despertar.
Sin embargo, otra cosa sucede con la ciudad, donde muchos actúan para dejar su huella, como afirmación de gustos y valores, a veces con acierto y lamentablemente con no pocos yerros.
Parece ser que el intrusismo profesional está de moda. Debían saber que al igual que la respetada profesión médica, hay un grupo de profesionales que tienen licencias para proyectar y actuar en su espacio físico, encabezado por los arquitectos especializados en Diseño Arquitectónico y Urbano, apoyado por un grupo de profesiones afines vinculadas a la rama de la ingeniería, la licenciatura y la cultura. Otros son los encargados de hacer los sueños realidad, o postergarlos para mejores momentos, por razones materiales o financiera.
Los juicios suelen ser diversos están vinculados a esa manía que se hereda desde la época primitiva de dejar su impronta en las cavernas, por suerte ya superada, pero aún en estado latente.
Otros no hacen bien el necesario papel de asesores, por aquella errónea y poca valiente posición, de no ir a contracorriente, a pesar de estar pertrechado de buenas razones técnica, con lo cual hacen un daño invaluable en la toma de decisiones acertadas.
Otras veces es la presunción de los actores de la equivocada creencia que son dueños de los saberes y subvaloran el papel de la participación colectiva, apreciándola como herramienta responsable de ralentiza los procesos en el logro de metas más expeditas.
La ciudad es una estructura compleja donde sus ciudadanos interactúan en el ámbito productivo y social, con visiones e intereses diferentes sobre un espacio, por demás finito, y por eso, es motivo de conflicto, lo cual lleva a una lógica conclusión: actores, decisores y ciudadanos, deben unirse, aprovechando las sinergias en el logro de metas comunes.
En ese esfuerzo de ordenar ¨el caos¨ vienen los urbanistas, en su acepción más amplia, elaborando Planes Urbanos, con el esfuerzo de todos, hasta su aprobación, y uso, por decisores y actores de la ciudad, permitiendo hacer crecer el entramado urbano con nuevos proyectos arquitectónicos, en una urbe ordenada donde se conoce el uso y destino del suelo en todo su espacio citadino. Soñamos con tales propósitos y nos esforzamos por hacer realidad la utopía.
Tanto esfuerzo de prestigiosos profesionales con una sola meta en común:
¡Hacer feliz a la humanidad que en ella hábitat!

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1 comentario

  1. No sé qué tiempo estudio usted pero hoy en día cualquiera es arquitecto y consigo llevan a pupilos y futuros arquitectos graduados del corta y clava algunos con más éxitos que otros. Pero no solo pasa con los arquitectos del montón, en la rama del automóvil y la mecánica antes de salir a que alguien te haga un trabajo de tornería o cualquier otra cuestión que involucre un poco de ingeniería tienes que salir con los calmantes para el antes de entregar la pieza y muchos otros para cuando te la entregan.

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