La Motivación de Frank.

                 

A propósito del 60 Aniversario de la Planificación Física en Cuba.

Cuando hablaba de la genialidad de los proyectistas: Felipe Milanés y María Emilia Pérez en el planeamiento, en la investigación de campo y la información Frank era uno de los técnicos que más sobresalía. Es una persona sumamente organizada, cumplidora, con una gran habilidad con sus manos y una curiosidad innata que le servía para explorar y anchar su caudal de conocimiento.
En año 1967 salió del servicio militar y lo ponen a manejar en un carro vinculado a la agricultura, pero él tenía inclinación por el dibujo, habló con su jefe que lo llevó con Jaime que era el director de Planificación Física en la región Manzanillo y comienza su historia en el Sistema de la Planificación Física a partir de 1968. Posteriormente lo envían a pasar la escuela de Investigadores de Campo, en Vázquez en actual provincia de las Tunas, fueron al curso un grupo de Manzanillo: Edgar, Mayito, Fausto… el Chino Ley era profesor junto con Boytel, Clavijo y otros, Juventino era el director de la Escuela. A continuación pasaron un curso de dibujo en Santiago de Cuba. Siguió laborando durante 38 años más hasta su jubilación. Ahora emplea sus habilidades manuales en el oficio de la ebanistería, no tengo duda de la calidad de sus producciones.
Por triste azar del destino lo encontré recientemente y entre anécdotas de tiempos pasados, del que mantiene una prodigiosa memoria, se me ocurrió preguntarle, sin esperanza de encontrar una respuesta, por la arquitecta argentina Fanny Navarrete, ya que trabajo actualmente en una investigación, y para mi enorme sorpresa la conocía muy bien, había laborando con ella.
De repente recordé la frustración inicial por las gestiones áridas, las barreras que imponen el fatalismos geográficos para llegar a personas que la conocieron personalmente, evoqué la búsqueda entre mis antiguos, y prestigiosos profesores de la Facultad de Arquitectura de la Ciudad Universitaria José Antonio Echevarría (CUJAE), sin arrojar resultados palpables.
Coincidentemente en noviembre de 2018 se celebraba el XVI Congreso Internacional de Ordenamiento Territorial Y Urbanismo en Ciudad de La Habana y fue una buena oportunidad para intercambiar con colegas y tratar de encontrar una fuente de información confiable del tema que me ocupaba. Le comenté a Concepción Álvarez, conocida por Conchita, de muchos años de labor fructífera en el Instituto de la Planificación Física, y en otras instituciones, el tópico y mis motivaciones del momento.
– Zayas, estas de suerte, yo tengo el teléfono de Josefina – dice Conchita.
– ¿De verdad? – le digo con verdadera sorpresa y alegría.
Sabía de los méritos y el papel destacado que esta profesional cubana había desempeñado en el desarrollo de muchos proyectos sociales, y conocía el hecho que ella fue la jefa de Fanny en esos años en que existía un grupo de trabajo de la construcción de obras educacionales que radicaba precisamente en la capital del país.
Por fin algo cierto. Hago dos llamadas telefónicas, dos contestas apuradas, se excusa Josefina, en ambas estaba reunida en su condición de asesora de su Ministerio, lamento los malos momentos escogidos para indagar.
Un encuentro causal con la doctora arquitecta Gina Rey, mi tutora en la tesis de maestría y una de las personas más dulce y solidaria que he conocido, me interpela

– Te veo preocupado Zayas, pero recuerda que los inevitables tropiezos son parte de la investigación, esas son las reglas del juego y si lo vas a asumir tienes que aceptarlo – me lo dice con convicción. Sé que habla por su propia experiencia profesional.

Así que acudí a la fuente más rica de información y desinformación de los tiempos modernos, Internet, para descubrir con extrañeza sólo algunas breves, y generales referencias de su obra, en un libro digital sobre la arquitectura de la Revolución cubana y en un blog especializado sobre el tema, aun así, localicé nombres importantes por donde iniciar una nueva línea de búsqueda que me llevó a fuente de información totalmente confiable para hablarnos sobre su trayectoria laboral.
Aun así, faltaba algo más allá de los datos fríos, las vivencias de los que la conocieron personalmente, y de repente, la inesperada sorpresa, Frank había trabajado con ella y algo más, una información poco conocida de gran valor ahora que nos preparamos a celebrar el 60 Aniversario de la Planificación Física, fue trabajadora de Planificación Física en Santiago de Cuba, y estuvo entre sus fundadores en esos primeros años, y laboró en las oficinas de la antigua región Manzanillo fundamentalmente en planes de Ordenamiento Territoriales.
Al cierre de la investigación, el testimonio inesperado del destacado proyectista, Frank, nos revela a Fanny en su lado más humano y la huella que dejó en este colega de profesión. Por su valor lo comparto.
¨Fanny Navarrete era una arquitecta que trabajó mucho en la oficina, de la antigua región Manzanillo. Era afable, pero callada.
Tenía una peculiaridad desplegaba la base topográfica en 10 000 y empezaba a tirar caminos, cuadros cañeros y hasta la perspectiva como quedaban los campos, tenía una excelente mano alzada. Ella me motivó, cuando veía como trabajaba con esa cantidad de planos tan grandes y que después se ejecutaron todos en el terreno.
La arquitecta ha sido una de las inspiraciones de mi vida, lo que fui después, nació en ese intercambio, a veces sin palabras, de su modo de hacer que dejó su huella en mi existencia laboral¨

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