La Comisión en su laberinto.

 

Han pasado 44 años, es mucho tiempo, y por diversas razones nunca llegué a conocer, al detalle, cómo se gestó el surgimiento de la provincia Granma,  en especial la selección de su capital provincial.

Como planificador físico no me es ajeno esos complejos estudios, base para la toma de decisiones, pero el difícil alumbramiento, solo pocos lo saben, muchos de sus protagonistas, lamentablemente, ya no están con nosotros, tal vez, una de las pocas personas que conocen la historia, es la arquitecta Chabela Jústiz García,  que después de culminar el estudio, prefirió ¨dormir¨ el tema, despierto solo a mi insistencia, y a su compresión del valor, de su conocimiento, para la gente.

Para ella, joven profesional, fue una época de oportunidades, pero también de dolor e incomprensiones, alejada de los suyos, albergada, sujeta a los avatares de la situación y la alta responsabilidad por  su trabajo. 

La historia no admite espacio vacío o corre el riesgo de ser  llenado por el imaginario popular.

Siempre desee, al igual que muchos,  conocer los orígenes de este parto, sólo ahora le puedo contar los hechos a través de la información disponible o directamente de sus  palabras, de una de las personas más autorizada para hablar de este tópico. 

Es conocido que la  División Política Administrativa (DPA) de un país está sujeto a ajuste en la misma medida que cambia la realidad política y económica-social  de un territorio. Cuba no es la excepción y ya en 1827 se divide la Isla en tres departamentos (Oriental, Central y Occidental) y 25 ayuntamientos. En 1878, mediante Real Decreto, el país queda conformado por seis provincias y 126 municipios, ya en 1963 se crean las regiones. En el actual territorio de Granma, las de Bayamo y Manzanillo.

Llegado el año 1976 el país precisaba de una  nueva DPA. 

La elección de la capital de la provincia fue un tema más complejo por definir, porque  despertaba entusiasmos encontrados, más allá del frio análisis técnico. 

Lo cierto que fue un tópico, tal vez tabú, durante mucho tiempo, donde las personas imaginan historias sin tener siempre la verdad sobre el tema.

La existencia de dos regiones, con tanto valor para la historia del país, con un desarrollo bastante homogéneo en población, base económica, relaciones funcionales y zonas de influencias bien identificadas, en cuanto a los municipios colindantes. Bayamo hacia el este con buena accesibilidad, atravesada por la  Carretera Central y Manzanillo en dirección oeste ubicada en el golfo de Guacanayabo y su atracción sobre los municipios costeros, Yara y Bartolomé Masó.

Hizo que los estudios de la nueva DPA,  marcaran la diferencia con el resto de los estudios que se realizaban simultáneamente en el resto del país.

En Ciego y Morón pasaron por algo “parecido” pero ni por mucho con la gran responsabilidad histórica de esa decisión.

Los tres responsables de la propuesta de la DPA: Pedro Lupiáñez, santiagueros, Héctor Gómez, tunero, Chabela, guantanamera. Ninguno estaba comprometidos con las dos antiguas regiones de Bayamo y Manzanillo, que posteriormente se fusionaron para dar origen a la actual provincia de Granma.

El asunto más delicado era  seleccionar a la capital provincial, dado las pasiones y el alto sentido de identidad de sus pobladores con sus regiones  y sus ciudades centros.

Previamente se habían hecho dos versiones una, con Manzanillo como capital y otra como Bayamo.

Chabela contaba cómo era el proceso de validación. 

¨El trabajo de mesa, con decenas de documentos técnicos, se preparaba para una discusión previa con los integrantes de la comisión creada al efecto, el material en proceso se lleva a revisión, en el antiguo Puesto de Mando del Yarey, en Jiguaní, Armando Hart y Juan Almeida, revisaban periódicamente los borradores de trabajo, sin pronunciarse sobre las dos propuestas y solo se preocupaban que fueran abordados todos los aspectos técnicos con calidad y adecuado balance en el análisis de los indicadores de ambas variantes.

Eran dos variantes completas, con todos los análisis y cientos de planos correspondientes, pero que tenían ambas, como nombre, Bayamo-Manzanillo, el cual una vez terminado se envió al Comité Central, donde se debatió con profundidad las variantes propuestas hasta  tomar la decisión de aprobar como cabecera provincial a la ciudad de Bayamo. El Comandante en Jefe, fue el que le puso nombre a la Provincia.

Conocidos los hechos que llevaron a su surgimiento aceptamos que vivimos en un territorio donde cada uno de los mismos tiene sus particularidades y actividades que se complementan, para elevar el sentido de identidad que nos hace sentirnos, como lo que somos, granmense.

Deseo agradecer a la arquitecta Chabela Jústiz, por este valioso aporte a la historia local. Estaba lejos de pensar que dejaría profundas huellas en el territorio, en una etapa decisiva para el surgimiento y desarrollo de la provincia Granma.






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