Mardín

¨Las deferencias con los suyos están en sus manos, no importa que no haya fecha importante por celebrar en sus Calendarios¨
 
Rubia, de ojos claros, con un tamaño por encima del promedio de las mujeres cubanas. Somos colegas de labor.
No sé cuándo empezó en la Dirección Provincial de Planificación Física de Granma, la recuerdo de secretaria de la Dirección y luego estudiando la carrera de Socio-Cultural donde yo me desempeñaba, como profesor, en las asignaturas de: Apreciación del Arte y Arte Cubano. Como estudiante me impresionaron sus respuestas concisas y acertadas, con una letra clara y una limpieza inusual.
Una excelente estudiante con una gran potencial profesional, aún en construcción. Tal vez, avanza pausado por las muchas barreras a vencer, las físicas, psicológicas. Los avatares de la vida son fuerte, y ella sobrevive, donde otros no lo hubieran logrado.
Siento una profunda admiración por esa capacidad de trasmitir optimismo y una entereza a toda prueba. Es la más cubana, de las cubanas. Con un verbo fuerte, que necesita cuotas de palabras que puede decir en el departamento de Ordenamiento Territorial, y que en broma, le otorgo, en compresión a su necesario desahogo. Según mis cálculos ya consumió su asignación de frases hasta el 2030, aunque ante su ausencia, intermitente, por la pandemia y los males del cuerpo, le dan un margen libre, plus, hasta el 2025.
Es una persona muy observadora: tenis sin lavar, suelas despegadas, cordones sueltos y nasobucos desaliñados, no son perdonados ante sus atribuladas víctimas.
Muy humana, solidaria y luchadora de las buenas con su familia. Ella forma parte de las personas que no pueden faltar, como aceptación que vivimos en un mundo diverso, donde somos las partes, de un todo indivisible, que conforma la nacionalidad cubana.
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