¨Sin Espacio para El Olvido¨

El teléfono suena, una veterana amiga me interroga, sobre si recuerdo su voz, me hace sonreír, y pronuncio su nombre.
– He leído lo que publicas sobre los colegas de labor, parece que tú no recuerdas los años de trabajo que tuve en la entidad- me dice con nostalgia y escucho el relato de su fructífera vida laboral.
Hace unas semanas atrás, me llegó el rumor de alguien, a quién aprecio mucho, sobre su pesar por mi aparente olvido.
Siento con angustia lo difícil que es llegar a todos, tal vez algo más de un centenar de colegas de labor he podido mencionar en algunos relatos y solo cerca de un tercio les he podido dedicar al menos una cuartilla, resaltando sus méritos, que son apreciados por trabajadores, familiares y amigos.
La pregunta es por qué necesitamos tanto el reconocimiento público, tal vez la frase bíblica lo explica en parte ¨no solo de pan vive el hombre…¨ y por qué algo tan sencillo de expresar, solo está destinado, en buena parte de los casos, en darse a conocer a personas en caso de muerte esperada o el fatal, y estéril, pésame, con brillante despedida de duelo incluido.
Pienso que una vida de intensa laboral sometida, tal vez, al inevitable desgaste, donde se pierden los grandes objetivos y cuesta trabajo sustituirlo por otros nuevos, tal vez más modestos, nos hace recordar con añoranza los días de gloria.
Lo peor que nos puede pasar es el olvido social, que es una de las formas más triste de morir en vida.
Por eso cuando llega el abandono, nos peleamos con el organismo en que trabajamos toda la vida, y cuando alguien rompe positivamente la tendencia es una alegría desbordante y el deseo de volver a ¨hacer¨. No hablo en teoría, tengo imágenes en mi mente de compañeros que dan fe de ello.
Podría argumentar que es un trabajo del departamento de Recursos Humanos, que debía llamarse siempre, Capital Humano, eso somos. Pero debemos aceptar que es trabajo de todos y no de algunos y siempre se hace de forma altruista o al decir de nuestro colega Osmany de forma jaranera ¨ todo por el mismo salario¨.
Narrar sobre nuestras colegas de labor no es una tarea fácil porque las expectativas son diversas. Lo más sabio es escribir solo sobre lo que conocemos en el andar diario. Resaltando lo positivo, lo negativa por superar, se lo dejamos al jefe
Algunos esperan una biografía detallada y no unas pinceladas sobre los recuerdos más pregnate de su personalidad en la memoria del que escribe, otros no perdonan una brizna, que lo caracteriza, que opaque su brillo, en la vida imperfecta del ser humano; así que corres el riesgo de que tus horas de descanso tengan un tiste resultado. Lo más fácil es abandonar y volver a la vida indiferente y egoísta en que ¨yo sólo importo¨.
En casa mi esposa no entiende porque no hago un perfil más personificado, en vez de llenarlo de imágenes y textos de mis colegas de labor. Le explico, que si puedo hablar con orgullo de ellos es porque ante, y ahora, los acompaño en la escalera profesional que emprendemos juntos, al vivir todos sus logros e insatisfacciones porque tenemos un destino común, en una noble profesión en que no valen las individualidades porque los resultados siempre serán fruto del trabajo colectivo de generaciones de profesionales.
 
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